menubriasPLANIFICA TU SEMANA
EL CRITERIO DETRÁS DE TU MENÚ

Fuentes y metodología

De dónde sale cada cifra. Qué significa. Hasta dónde llega.

Fuentes identificables · Cálculos explicados · Límites claros

Una estimación que puedas entender y revisar.

Menubrias combina una ecuación publicada, referencias de composición alimentaria y reglas de planificación propias. Diferenciamos lo que procede de una fuente científica, lo que calcula el programa y lo que sigue sujeto a incertidumbre. El resultado organiza comidas; no mide tu metabolismo ni prescribe un tratamiento.

Del perfil a una semana de comidas

01

Estimar las necesidades

El peso de referencia, la altura, la edad y la categoría de sexo de la ecuación permiten estimar el gasto en reposo. La actividad declarada aproxima el mantenimiento.

02

Aplicar el objetivo

Definición, mantenimiento o volumen modifican esa estimación mediante porcentajes explícitos. Son decisiones del programa que pueden no reflejar las necesidades reales de una persona.

03

Elegir y ajustar recetas

El generador filtra preferencias y alérgenos registrados, busca una referencia diaria de proteína y aproxima la energía con raciones limitadas.

04

Sumar los ingredientes

La cantidad de cada alimento se multiplica por su composición de referencia. Esos resultados forman los valores de cada comida, día y semana.

Gasto en reposo, mantenimiento y objetivo

Son tres magnitudes distintas. El gasto energético en reposo aproxima la energía empleada para sostener las funciones del organismo en reposo. El metabolismo basal se obtiene bajo condiciones de medición más estrictas; una cifra calculada en pantalla no equivale a esa medición. El gasto total diario incluye además la actividad y otros componentes del gasto.

Utilizamos la forma simplificada de Mifflin–St Jeor. El trabajo original la desarrolló a partir de 498 personas y mediciones de calorimetría indirecta; aplicarla a un individuo introduce error de predicción.[1]

Gasto en reposo estimado, en kcal/díaCategoría masculina: 10 × peso (kg) + 6,25 × altura (cm) − 5 × edad (años) + 5Categoría femenina: 10 × peso (kg) + 6,25 × altura (cm) − 5 × edad (años) − 161

Las categorías reproducen las variables del estudio y no describen por completo la diversidad corporal, hormonal ni la identidad de género. La ecuación tampoco incorpora directamente la masa muscular, los tratamientos o una condición médica.

Mantenimiento teóricoGasto en reposo estimado × factor de actividad declarado
Factores que utiliza el generador
Actividad elegidaFactor
Sedentaria1,20
Ligera1,375
Moderada1,55
Intensa1,725

Estos factores son aproximaciones operativas de Menubrias. Elegir una categoría no mide el movimiento real, la intensidad del ejercicio ni la actividad fuera del entrenamiento. El intervalo ilustrativo de ±15 % que puede mostrar el resultado no es un intervalo de confianza validado.

Qué cambia con cada objetivo

Ajustes sobre el mantenimiento estimado
ObjetivoOpción moderadaOpción más intensa
Definición−10 %−18 %
Mantenimiento0 %0 %
Volumen+5 %+10 %

Por ejemplo, un mantenimiento teórico de 2.000 kcal daría 1.800 kcal con definición moderada o 2.100 kcal con volumen moderado. El ejemplo explica la operación matemática; no recomienda esas cantidades a una persona concreta.

Estos porcentajes son reglas del planificador, no resultados garantizados ni recomendaciones universales extraídas de Mifflin–St Jeor. La incertidumbre del gasto de partida también afecta al objetivo. Cuando las restricciones y las raciones no permiten construir una propuesta razonable, el generador debe comunicar la dificultad en lugar de forzar cantidades.

Proteína: referencia y contexto

EFSA establece una ingesta de referencia poblacional de 0,83 g/kg/día para adultos sanos. Esa referencia no es por sí sola el objetivo específico de todas las personas que entrenan.[2] La posición de la ISSN sitúa habitualmente entre 1,4 y 2,0 g/kg/día el aporte para la mayoría de adultos sanos que realizan ejercicio, dentro del contexto descrito en su revisión.[3]

Referencia de proteína aplicada por Menubrias
Actividad y objetivoReferencia diaria
Sedentaria, cualquier objetivo0,83 g/kg de peso de referencia
Ligera, cualquier objetivo1,25 g/kg de peso de referencia
Moderada o intensa, mantenimiento1,50 g/kg de peso de referencia
Moderada o intensa, volumen1,60 g/kg de peso de referencia
Moderada o intensa, definición1,70 g/kg de peso de referencia

La elección de 1,25 g/kg para actividad ligera y la asignación exacta por objetivo son decisiones prácticas del programa, no valores que EFSA o la ISSN hayan prescrito para esas categorías. El peso de referencia puede diferir del último peso registrado por las reglas de seguimiento que se explican más abajo.

El motor considera energía y proteína al seleccionar platos y ajustar cantidades. Sus comprobaciones admiten una tolerancia matemática de aproximación; eso no convierte los nutrientes estimados en una comprobación clínica de suficiencia. La cantidad por comida puede variar: el programa no certifica una distribución óptima para rendimiento deportivo.

De dónde proceden los valores de los alimentos

Cada ficha conserva, cuando existe, su fuente, identificación del registro, estado del alimento, unidad de referencia y producto comercial. FoodData Central reúne tipos de datos con procedencias distintas: no todos los registros son análisis de laboratorio del mismo tipo.[4]

Correspondencia documental

La ficha se vincula a un registro o tabla identificable. Esa correspondencia permite revisar el cálculo, pero no asegura que el alimento comprado tenga exactamente la misma composición.

Producto identificado

Una etiqueta o ficha comercial representa una marca y un producto concretos. Sus datos no se trasladan automáticamente a todas las marcas ni a otra formulación.

Mezcla calculada

Algunas composiciones combinan referencias documentadas en proporciones indicadas. Son cálculos compuestos, no un análisis independiente de la mezcla final.

Información provisional

Una ficha pendiente o heredada mantiene esa condición visible. Citar el nombre de una base de datos sin una correspondencia concreta no basta para considerarla contrastada.

El catálogo utiliza registros USDA, tablas alimentarias españolas y fichas de productos identificados. Por ejemplo, la referencia de lubina procede de la ficha específica de la Fundación Española de la Nutrición.[5] No atribuimos cifras a BEDCA u otra entidad por el mero hecho de mencionarla: la procedencia válida es la que identifica cada ingrediente.

Cómo se suman energía y macronutrientes

Nutriente de una raciónSuma de [cantidad del ingrediente ÷ 100 × nutriente por 100 g o 100 ml]

La operación se realiza para proteína, hidratos, grasa, fibra conocida y energía de referencia. Una cantidad de 150 g de un alimento con 20 g de proteína por 100 g aporta, según esa ficha, 30 g de proteína. No deben mezclarse gramos y mililitros sin atender a la unidad indicada.

La energía publicada por la fuente puede diferir de la comprobación simplificada de 4 kcal por gramo de proteína, 4 por hidratos y 9 por grasa: influyen los factores de conversión, la fibra y los redondeos. Conservamos la energía de la ficha en vez de sustituirla automáticamente por ese cálculo.

Para registros USDA que expresan hidratos totales, el programa aproxima los hidratos disponibles restando la fibra cuando está documentada. Esa transformación no elimina todas las diferencias metodológicas entre bases de datos y etiquetas. Fibra desconocida no significa fibra cero; un total parcial no acredita la ingesta completa de fibra de la semana.

Crudo, cocido, escurrido y porción comestible

Los nutrientes por 100 g cambian con la cantidad de agua y con la fracción realmente comestible. No equivale pesar 80 g de arroz seco a pesar 80 g de arroz cocido. Una conserva escurrida tampoco se interpreta como el peso total del envase.

Sigue el estado de pesado de la ficha: seco o crudo antes de cocinar, cocido cuando así se indique, escurrido en las conservas correspondientes y porción comestible en los alimentos con piel, hueso o espinas no consumidos. El líquido absorbido o perdido cambia el peso final sin crear nutrientes de la nada.

El aceite incluido en la receta se contabiliza como ingrediente. Añadir aceite, salsas o acompañamientos por tu cuenta cambia la estimación. El programa no mide la absorción real del aceite ni todas las pérdidas de cocción; una fotografía tampoco sirve para determinar la cantidad consumida.

Raciones, preferencias y lista de compra

Los límites de ajuste se toman de la receta original y se combinan con topes absolutos por alimento. Las pasadas sucesivas no deben ampliar de nuevo esos límites. El ajuste energético se concentra en alimentos con una función adecuada, como cereales o fuentes de proteína; no se aumenta aceite, verduras, café o especias para cuadrar una cifra.

La opción de no utilizar suplementos excluye las recetas con proteína en polvo. Las opciones especiales de fin de semana se reservan al sábado y domingo. Los filtros dependen de los datos registrados; no comprueban trazas, formulaciones nuevas ni contaminación cruzada.

La lista de compra agrupa las cantidades de los ingredientes del menú guardado y conserva las unidades y estados necesarios para interpretarlas. Es una base de compra: descuenta lo que ya tengas y comprueba los formatos comerciales. Las orientaciones sobre supermercados no representan un rastreo de precios, disponibilidad ni una recomendación patrocinada.

Un menú confirmado para cada semana

Con cuenta, los parámetros se recuperan de Mi perfil y se revisan antes de confirmar. El contenido base queda fijado para esa semana: actualizar medidas, actividad o sensaciones afecta a la planificación siguiente. Cada comida dispone como máximo de dos propuestas fijas, el original y una alternativa compatible, sin generar sucesivamente recetas nuevas. Elegir una propuesta actualiza la compra, sin recalcular otros platos.

Sin cuenta se ofrece un único menú sin variantes, conservado en el navegador tras confirmación expresa y sin parámetros corporales ni respuestas emocionales. Este límite local no identifica a una persona entre navegadores o dispositivos. Borrar un menú de cuenta conserva su marca técnica semanal; el borrado completo de datos también elimina las marcas propias. Si cambian alergias o necesidades de salud, no presupongas que el menú anterior sigue siendo apropiado.

Seguimiento y comparación entre semanas

Actualizar un peso no provoca una corrección agresiva del plan. Para revisar el peso de cálculo se requieren tres registros de semanas distintas recientes, separados en conjunto al menos por catorce días, dentro de una ventana de veintiocho días. Se utiliza la mediana, que reduce la influencia de un dato extremo.

El motor conserva la referencia previa si detecta una variación amplia de esa mediana, circunstancias médicas o respuestas de malestar relevantes para sus reglas, como hambre alta, baja energía, descanso corto o una relación difícil con la comida. Son precauciones del programa, no un protocolo clínico validado.

La comparación presenta la semana seleccionada y la inmediatamente anterior. Si faltan datos, muestra «Sin registrar». Un cambio de peso, altura o actividad no se convierte automáticamente en «mejor» o «peor». Los mensajes de acompañamiento se basan en las respuestas declaradas y no diagnostican problemas ni garantizan resultados.

Qué puedes concluir y qué necesita valoración individual

Puedes utilizar el resultado para organizar recetas, cantidades y una compra semanal, entendiendo las estimaciones y revisando las etiquetas reales. No permite certificar el gasto individual, la composición corporal, la suficiencia de todos los micronutrientes ni la seguridad de un alimento ante una alergia.

Cuando hace falta un plan individual.

En embarazo, lactancia, menores de edad, condiciones médicas, tratamientos, necesidades clínicas o dificultades persistentes con la alimentación, busca asesoramiento sanitario cualificado. Los avisos y las fuentes bibliográficas no convierten la herramienta en un servicio clínico validado.

Si detectas una ficha o una explicación que no coincide, anota el nombre del ingrediente o de la receta y consulta Contacto. La corrección de una referencia debe conservar la procedencia y explicar el cambio.

Bibliografía y fuentes consultables

  1. Mifflin MD, St Jeor ST, Hill LA y colaboradores (1990). A new predictive equation for resting energy expenditure in healthy individuals. American Journal of Clinical Nutrition, 51(2), 241–247. DOI: 10.1093/ajcn/51.2.241.Ecuación de gasto en reposo; no valida los ajustes de objetivos de Menubrias.
  2. EFSA NDA Panel (2012). Scientific Opinion on Dietary Reference Values for protein. EFSA Journal, 10(2), 2557. DOI: 10.2903/j.efsa.2012.2557.Referencia poblacional de proteína para personas adultas sanas.
  3. Jäger R y colaboradores (2017). International Society of Sports Nutrition Position Stand: protein and exercise. Journal of the International Society of Sports Nutrition, 14, 20. DOI: 10.1186/s12970-017-0177-8.Contexto de adultos sanos que entrenan; no es una pauta clínica para cualquier persona.
  4. USDA Agricultural Research Service. FoodData Central: Data Type Documentation.Diferencias entre datos analíticos, registros históricos, encuestas y etiquetado comercial.
  5. Fundación Española de la Nutrición. Mercado de los alimentos: lubina.Ejemplo de ficha específica utilizada en el catálogo; no representa todos los pescados.

Revisión de esta explicación: 22 de octubre de 2026. Las referencias respaldan los puntos indicados; ninguna de las entidades citadas avala Menubrias ni ha validado individualmente sus menús.

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